sábado, 9 de agosto de 2014

En su pantalón

Era una noche llena de música, estaba celebrando con su esposa, su aniversario de bodas, habían ido a un concierto en un estadio que llegaba a su término, la gente se amontonaba buscando la salida, van caminando, perdidos entre tanta gente, él adelante ve una cara conocida...
 
Tiene diez años de casado, anteriormente tuvo una relación que duro cinco años, era el tiempo de la universidad, donde los novios estudiantes no necesariamente son los esposos profesionistas, cuando se titularon cada uno tomo caminos distintos, una relación llena de placer que se perdió por buscar una relación con más madurez.
Los recuerdos llegan a su mente, de cuando tenía aquella novia, de los momentos de pasión, de cuando hacer el amor era lo prioritario, no importaban si estaban en el coche o encerrados en un armario.
 
Va sumido en sus pensamientos mientras el mundo de gente poco a poco avanza, unas personas avanzan mas rápido, colándose entre la marea de gente, otras, con paciencia, siguen el paso de la mayoría, el rostro familiar ahora está más cerca, era ella, esa novia con que probo todos los placeres inimaginables, con quien no había tabúes, con quien nunca tenía que pedir permiso para nada, porque todo lo que se le antojara... Siempre era bienvenido.
 
La gente seguía caminado, ahora ella está enfrente de él, él va son su esposa a su lado, quien también va batallando, haciéndose campo entre el tumulto que busca la salida.
Todos van caminando con la mirada de frente, buscando ver sobre las cabezas de todos, compactándose todos.
 
Él ya puede oler el perfume que tiene puesta su antigua novia, quien a su vez va acompañada de su pareja, el esta atrás de ella, en cada paso se acercándose un poco más, el viento hace que sienta su cabello en su cara, mientras su cuerpo está ya a solo centímetros de distancia.
 
De pronto ella se detiene, él va con la inercia de todos, por lo que es inevitable quedar pegado a ella, a su espalda, sintiendo sus nalgas pegadas a él, las mismas que por tantos años toco, con las que jugó, con las que tantas veces fueron la puerta a la penetración...
 
El viste un ligero pantalón de lino, ella un vestido de manta, no se separan, el cuerpo de el de inmediato reacciona, llenando de sangre un miembro que minutos antes estaba tranquilo, el siente como empieza a tener una erección, así, pegada a ella, siente como el cuerpo de ella se amolda como un guante a esa parte de su cuerpo.
 
Ella no se mueve, no ha volteado, no sabe quién esta atrás de ella, da la impresión como de no darse cuenta...
 
Ahora todos caminan despacio, su mujer a su lado está muy ocupada tratando se deparase de quien está frente a ella, no tiene idea de lo que pasa a su lado.
 
Él ya tiene muy marcada la erección, ahora está más pegado a ella, ya no es por la inercia de la gente, es por el llamado del pasado que está llegando a su mente, caminando como a un mismo paso, coordinados, como siempre lo fueron cuando eran amantes, con cada paso se hacía un roce completamente provocado, dándole un placer que tenía mucho de no sentir, el mismo que sentía cuando lo hacían en la recamara de ella, haciéndolo apasionadamente pero sin emitir ningún ruido porque sus padres estaban en el cuarto de al lado, pensando que su hija estaba con su compañero estudiando.
 
El roce de la tela, en ese trasero, condimentado con sus recuerdos, lo estaban llevando al clímax, su miembro estaba enfundado entre las nalgas de ella, apuntando hacia su entrepierna, el vestido de ella estaba entre sus nalgas también metido, daba la impresión de que ella no llevaba ropa interior, ahora ella también hacia un ligero movimiento, como reconociendo lo que tenía casi dentro de ella, como saludando a un viejo conocido, eran como dos danzantes bailando una suave danza de fertilización, bajo la luna, aislados entre tanta gente...
El roce seguía, si no fuera por la oscura noche, todos se darían cuenta del descarado roce, entre esos dos ya no había disimulo, ambos de acuerdo, ambos gozando... Pero solo uno sabia con quién lo hacía.
 
El sentía unas suaves punzadas anunciando el final, se quiso detener, se quiso separar, pero no había forma, la misma gente era su mejor cómplice, no pudo separarse, no pudo detenerse y sosteniendo el aliento para no dar un gran suspiro, termino dentro de sus propios pantalones, sentía como su miembro le latía con cada descarga, era como si no hubiera hecho el amor por semanas, controlados, muy controlados espasmos recorrieron su cuerpo, hasta que por fin… Se quedó quieto.
 
Y así continuo, caminando, pegado a ella, como dos amantes que terminan abrazados después de tener el orgasmo...
 
El sentía la humedad caliente de todo su semen, sentía como se empezaba a escurrir por su pierna, aún estaba extasiado por lo que acaba de pasar, cuando por fin estaba llegando a la puerta de salida.
 
Ya el tumulto se empezaba a separar, ya caminaban todos separados, aun con poca luz, no había forma de conocer el monto de los daños.
 
Cuando ya pasaron la salida, ella disimuladamente volteo, para ver quién era el que venía atrás, cuando se toparon sus miradas, ella, al reconocerlo, le dedico una gran sonrisa, el no pudo evitar hacer lo mismo, sus mutuas parejas no se dieron cuenta de esas miradas y menos de darse cuenta, de lo que entre ellos se decían en sus mentes...  Fue un placer volver a verte.
 
Saliendo del estadio, el de inmediato se dirigió a un estanquillo donde vendían cervezas, le pregunto a su esposa si quería algo, sin voltear a verla, siempre caminando delante de ella, no escucho lo que le respondió, le urgía comprar una cerveza, la compro, pidió que se la vaciaran en un vaso, le dio un trago y casualmente, el vaso se le resbalo de sus manos, justo para caer en sus pantalones, unos pantalones que ya iban mojados, pero que ahora ya eso, estaba completamente justificado.
 
Él se disculpó con su esposa por su torpeza, ella, con gran comprensión, le dijo que no tenía importancia, que no se preocupara, que si por la cerveza quedaba manchado el pantalón, les iba a servir de recuerdo... De esa especial ocasión.
 
 
 
 
 
 

martes, 5 de agosto de 2014

El mejor sexo... Que en su vida han tenido.

Una tarde como tantas sentado en su escritorio, en su elegante oficina, con los pendientes del día ya todos terminados, momentos de ocio que son escasos, toma el teléfono y hace una llamada.
 
- Hola, ¿Que haces?
- Nada, estoy en casa, arreglando la ropa... ¿Tu?
- Pues nada, terminando los pendientes, ya despache unos clientes y estoy esperando a que terminen los reportes para entregarlo a otro importante cliente, ¿Que llevas puesto?
-Una blusa de tirantes y una falda...
- ¿Y que mas?
- Y bueno, unas sandalias
- ¿Solo llevas eso?
- No, también una tanga
- mmmm, ¿Como es la tanga?
- Es blanca, de algodón, con encaje...
- Que rico mi vida, ¿Y nada mas?
- Solo eso, es todo lo que llevo
- ¿La falda es corta o es larga?
- Es una minifalda de mezclilla, una que esta deslavada
- Esas faldas me encantan, mas cuando se agachan...
- Ya se, siempre me dices que recoja cosas cuando la tengo puesta, por eso nunca llevo ropa interior puesta...
- Sabes que me encanta cuando así me hablas... ¿Sabes de que tengo ganas?
- ¿De que?
- De estar ahí contigo, mientras levantas la ropa, ver como la tanga se asoma cuando deliberadamente eso provocas.
- ¿Y que harías? ¿Si mi tanga vieras?
- Me acercaría a ti, así, en silencio, para levantarte la falda y por tu espalda pegarme...
- Mmmm, eso me gusta... ¿Y que mas?
- Con mi cuerpo pegado al tuyo mis manos todo tu cuerpo acariciaría, besando tu cuello, acariciando tus senos, así pegada, con la falda levantada...
- ¿Y que mas?...
- Y después esa falda desabrocharía, para al suelo tirarla, mientras con la otra mano mi bragueta abriría...
- ¿Y después?
- Después tu blusa subiría, para dejar descubiertos tus hermosos senos para acariciarlos despacio, cada uno con diferente mano, acariciándolos juntos, después ambos con una sola mano...
- ¿Y con la otra que harías?
- Con la otra tu estomago acariciaría, de arriba para abajo, bajando de tus senos, hasta llegar a la tanga, después de nuevo a los senos, mientras tu cuello con mis dientes mordería...
- Que rico... Me estas excitando.
- Excitada te tendría, sentiría ya tu humedad marcada en el calzón, se notaria una mancha, que estaría creciendo con el movimiento de mis dedos...
- Así ya me siento, toda mojada, dime que mas...
- Después mi mano metería para sentir tu vagina, mi otra mano de los senos no se apartaría, tu cuello en mi boca es la mazorca que como cuervo... Devoraría
- ¿Y que mas?...
- Mis dedos en tu humedad se abrirían camino, sintiendo como entran en ese tarro de miel espesa, caliente, provocando temblores que hacen eco en gemidos guturales, mientras con tu cuello sigo.
- ¿Y que mas?
- Terminaría de quitarte la húmeda tanga y al suelo la tiraría...
- ¡Que cosas dices! Pero no te detengas, ¿Que mas me harías?...
- Metería mi dureza entre tus suaves piernas, buscando el húmedo camino que mis dedos provocaron, te reclinaría un poco, en la pared con una mano te recargarías, mientras sientes como poco a poco... En ti me fundiría.
- Ya no puedo hablar, ¡Dime mas!
- Con mis manos en tu cintura yo te guiaría, sujetándote fuerte, penetrándote siempre...
- Mi amor, me tienes bien mojada, ya no puedo mas, con mis dedos voy a terminar... ¡Dime mas!
- Así seguiría, con una mano en tu cintura, la otra agarrando tu cuello, para jalarte hacia mi, para entrar mas en ti... Cada vez mas fuerte, una y otra vez, así, todo dentro de ti...
- Mi vida, no calles, estoy a punto de venirme imaginando el sentirte, ¡¡¡Que mas, dime!!!...
 
Justo en ese momento entro su secretaria... Licenciado, su cita acaba de llegar.
 
El importante ejecutivo de espaldas a la puerta con voz ronca respondió... Dame unos minutos y hazlo pasar.
 
Con una mano la bragueta del pantalón torpemente subió y con su llamada continuó...
 
- Mi vida, tengo que colgar...
- Nooo, por favor, no me puedes dejar así, ¡¡¡A punto de terminar!!!
- Mi cielo, el cliente acaba de llegar, nos tardamos meses para poder esta cita arreglar, mañana te marco para continuar...
 
Él, como única respuesta, solo escucho como ella la llamada terminaba, a miles de kilómetros de distancia ella el teléfono colgaba...
 
Viven en países diferentes, nunca en persona se han conocido, solo por teléfono y por mensajes están conectados, nunca se han sentido en persona, pero eso no importa, en esas llamadas consiguen el mejor sexo... Que en su vida han tenido.
 
 
 
 
 
 
 

Aun inmaduros...

Los jóvenes amantes están por consumar su amor, tienen meses saliendo, compartiendo todo, es el momento justo, sin prisa, sin artilugios, sin chantajes, solo el consentimiento mutuo...
 
Quedan de verse en el departamento de el, ella llega justo a la hora, puntual, nerviosa, excitada de pasar su relación a una nueva etapa.
 
Son jóvenes expertos en las artes del sexo, cada uno con parejas anteriores, experiencias negativas que los obligan a tomarse este tiempo previo al emocionante encuentro...
 
El abre la puerta, la recibe con un cordial beso, la deja pasar cortésmente y cierra la puerta, dejando afuera pudores, remordimientos, falsas poses, opiniones de terceros, todo queda afuera de la cerrada puerta
 
El cortes beso de bienvenida adentro del departamento se convierte en total desenfreno, ahora besándose ardientemente, ella contra la pared, el acaparando a su presa, le quita la blusa, arranca el corpiño, ella desesperada luchando con el cinturón de su amor, el le sube la falda mientras le besa los pechos, le arranca las bragas, ella excitada no deja de tocar su dureza con sus manos, tocándolo, apretándolo, conociéndolo, disfrutándolo...
 
Bocas, cuellos, pecho, todo mojados por los rastros que los desesperados labios van dejando...
 
La carga y sobre la mesa la pone, ella con las piernas abiertas, solo la falda maltrecha es lo único que porta, el totalmente desnudo acaricia sus torneadas piernas, de nuevo a la boca, de nuevo los cuellos, ella acaricia toda su espalda mientras el la prepara, la jala mas a la orilla, le levanta un poco las piernas, guiando su dureza entre ellas, buscando el húmedo tramo para culminar ese amor... La penetra, de inicio lentamente, pero ella ya no esta para mas condescendencias y con sus manos al final de la espalda de su amado le exige lo que su cuerpo demanda, embestidas mas fuertes, con sus piernas abrazándolo como tentáculos digiriendo a su presa, la bella mariposa es ahora una agresiva campamocha que obliga, exige, demanda, ordena ritmos con instrucciones precisas marcadas con mordidas en el cuello del extasiado amante...
 
Frenéticos embates, gritos guturales en ordenes incoherentes, indescifrables, dialectos secretos que solo los amantes saben, entienden... y ciegamente obedecen.
 
Exaltada lucha, ella sentada con las piernas abrazadas a sus piernas, el la recuesta y las sube guiando sus pies a su cuello, esta por terminar y quiere llegar hasta el fondo del húmedo cuerpo, embestidas salvajes, gemidos agradecidos, ambos sudando, siguen unidos... hasta el momento de intercambiar un solo grito, ambos terminan, el sobre su cuerpo se derrumba, ella colgando sus temblorosas piernas, temblores involuntarios de un cuerpo extasiado
 
Así quedan, el derrumbado, ella abrazándolo, dos jóvenes amantes que no se entregaron en la primera cita, felices por que se dieron el tiempo de primero conocerse antes de tenerse... Criticas muchas fueron recibidas, chapados a la antigua le decían las amigas, a nadie hicieron caso, con el solo tratarse sabían que no era un amor que se iba a definir con tan solo un acostón...
 
Ahora que en sus ojos se ve reflejada cualquier duda quedo despejada, se ven y solo sonríen, nada mas necesitan decirse, su amor lo están consumando como dos seres maduros en esos cuerpos... Aun inmaduros.
 
 
 
 
 
 
 

Un nuevo blog...

Para todos aquellos con los que comparto mis letras, saben que me apasiona escribir, es una pasión sin tener ninguna preparación, solo la inspiración que me llega y que en ningún lado se enseña...
 
Ahora les presento un nuevo blog, dedicado completamente a la fantasía y a cuentos eróticos, sin caer en vulgaridades, pero lo suficientemente claros como para despertar tus instintos... Cuando sientas el roce de mis letras.
 
Mi blog de cuentos, relatos y reflexiones continua, sin variar en lo mas mínimo el sentido del mismo, solo estamos abriendo una nueva opción, para los que gustan de este otro tipo de lecturas.
 
Gracias a todos aquellos que me siguen y bienvenidos a todos aquellos que antes no lo hacían, espero que disfruten estos nuevos relatos, donde las fantasías estarán presentes y recuerden que si seguimos escribiendo... Es solo gracias a todos ustedes. 
 
¡Saludos y nos seguiremos leyendo!
 
Lalo Barker